miércoles, 21 de julio de 2010
TILDE DIACRÍTICO
Aquí se dan algunos monosílabos que en ciertas funciones llevan acento diacrítico:
dé
de
Verbo dar
Preposición
él
el
Pronombre personal
Artículo
sé
se
Verbo ser o saber
Pronombre
mí
mi
Sustantivo - Pronombre
Adjetivo
más
mas
Adverbio de cantidad
Conjunción
sí
si Adverbio de Afirmación - Pronombre personal
Sustantivo y subordinante condicional
tú
tu
Pronombre personal
Adjetivo posesivo
té
te
Sustantivo
Pronombre personal
ACENTUACIÓN- S.E.G.A.
Palabras GRAVES son aquellas que se acentúan en la penúltima sílaba (Desde el final)
Palabras ESDRÚJULAS son las que se acentúan en la antepenúltima sílaba.
S-----------E----------G----------A
¿Cuándo llevan tilde?
AGUDAS Cuando terminan en N, S o vocal.
compás
reloj
café
menú
GRAVES Cuando no terminan ni en N, ni en S ni en vocal.
lápiz
útil
mesa
silla
ESDRÚJULAS Siempre llevan tilde
ángulo
sílaba
polígono
cátedra
S-------------E--------G-----------A
Estos vocablos han sido aceptados con las dos formas de pronunciación y acentuación por la Real Academia Española de la Lengua:
Cada hablante decidirá cuál forma es la que usará .
médula/ medula
cíclope /ciclope
políglota poliglota
pelícano/ pelicano
sánscrito /sanscrito
tortícolis torticolis
pecíolo/ peciolo
olimpíada /olimpiada
pabilo/ pábilo
ambrosía /ambrosia
cónclave /conclave
aloe/ áloe
cantiga/ cántiga
omóplato omoplato
alvéolo /Alveolo
período /periodo
gladiolo /gladíolo
ósmosis /osmosis
reúma /reuma
celtíbero/ celtibero
aureola /auréola
LOS FANTASMAS DE MAROÑAS
La historia se desarrolla muchos años atrás en la zona de Maroñas, cuando aún no se soñaba con reformar el lugar y el siglo abandonaba impertérrito sus primeras décadas.
Cuatro amigos vuelven a pie de un cumpleaños, muy tarde en una noche fría, cuando se topan con la parte posterior del complejo de Maroñas. Cansados, deciden acortar camino saltando el muro y atravesando las instalaciones del hipódromo.
Al avanzar en el camino, la noche comenzó a cerrarse lentamente sobre ellos. Aunque la luna brillaba, las sombras de las añejas instalaciones se alargaban y creaban conos de sombra y figuras fantasmales, entremezclándose con una niebla espesa que hacía difícil cualquier tipo de orientación.
Detrás de esa inmensa nada generada por las sombras y la niebla, oyen un ruido amortiguado y lejano. Intermitentemente, el sonido crecía de intensidad, asemejando unos cascos de caballos. Después de cada silencio súbito, reaparecía lo que ahora era un inequívoco galope, cada vez más fuerte.
Los cuatro amigos, asustados, advirtieron en voz alta al presunto jinete, pero cada vez que alzaban la voz el ruido callaba y surgía en otro lado. De improviso, un espantoso relinchar les heló la sangre, proveniente de un lugar indeterminado y cercano entre los jirones de niebla. El susto fue tan grande que treparon el muro más cercano con la facilidad de medallistas olímpicos, huyendo del hipódromo.
En la calma de sus hogares, dos de los amigos, avergonzados por su pánico irracional y atribuyéndolo a la borrachera de la fiesta, deciden investigar a fondo lo sucedido. Tres noches más tarde juntan el valor para volver a cruzar el muro a la misma hora y comprobar con sus sentidos lo que realmente sucede allí.
Al principio, la calma que reina en Maroñas en aquella noche invernal y neblinosa parece darles la razón, pero un tiempo después vuelve a surgir aquel sordo golpeteo de las herraduras. Esta vez, sin embargo, el ruido creció en violencia e intensidad a un ritmo casi demoníaco. Los cascos de caballos se multiplicaban por todas partes y relinchos salvajes lastimaban los oídos, tan cerca que uno creía posible tocar los caballos y sentir el viento provocado por sus cuerpos. Enloquecidos de miedo, los dos compañeros no atinan a otra cosa que correr desesperadamente sin rumbo alguno, perdiéndose en su camino.
En el colmo de su horror, ciegos por el terror y la noche hermética se topan en el camino con una figura enjuta, que resulta ser el anciano vigilante del lugar. Amablemente, el sereno los tranquiliza y les pregunta qué sucede. Al escuchar la historia poca es la sorpresa del viejo, quien confiesa que ha escuchado los sonidos de los animales innumerables veces a lo largo de los años. Ante su estupor, el anciano narra que se trata de las almas de los caballos que eran gravemente lesionados en las carreras y posteriormente sacrificados por los peones, que los ahogaban en una piscina que ya no existe.
En la noches oscuras, las almas de los equinos reiniciaban la interminable carrera en la que sus cuerpos habían hallado finalmente la muerte.
Segundo concurso de cuentos" Premio Horacio Quiroga", de carácter bianual y en el marco del Mercosur La Intendencia de Salto y la Comisión Honoraria del Centro Cultural de la Casa Quiroga, convocan a éste concurso. Podrán participar las personas nacidas o nacionalizadas en Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay; con excepción de los familiares hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad con los miembros del Jurado y de la Comisión Organizadora.
Serán entregados o remitidos a Casa de Gobierno Departamental, Uruguay 202, Salto (Uruguay) La inclusión dentro del plazo, en caso de envío postal, se determinará por el matasello que dará fe del envío anterior al final del plazo.
Fecha: Del 01/02/2010 al 30/07/2010
Lugar: Casa de Gobierno Departamental ( Uruguay 202, Salto - Uruguay)
web
Sistéma Grafémico del Español
Fonema Grafema Ejemplo
1. /b/ b
v boca
vaca
2. /p/ p pila
3. /f/ f fila
4. /d/ d día
5. /t/ t toma
6. /s/ s
c (ante e, i)
z (excepto ante e, i) saco
ceja
zapato
7. /j/ y
ll
hi yeso
llanto
hierba
8. / /
ch chato
9. /g/ gu (ante e, i)
g (excepto ante e, i)
hu guerra
gato
hueso
10. /k/ qu (ante e, i)
c (excepto ante e, i)
k
queso
casa
kilo
11. /x/ g (ante e, i)
j
x gemido
jefe
México
12. /l/ l loma
13. / /
r aro
par
14. /r/ r (inicial de ramo palabra)
rr (entre vocales) rama
carro
15. /m/ m mapa
16. /n/ n enano
17. / /
ñ año
18. /i/ i
y iris
estoy
19. /e/ e era
20. /a/ a aro
21. /o/ o oro
22. /u/ u uno
Este cuadro omite la letra h que es parte del alfabeto español, aunque no corresponde a ningún hecho fonológico; la h en hábil, hamaca, y almohada no se pronuncia.
La letra x también representa un grupo consonántico, /ks/, como en la palabra taxi.
¿Tienen los animales un lenguaje?
Si se entiende por lenguaje un medio de comunicar con facilidad los pensamientos, es evidente que todo animal, que no vive absolutamente solitario, debe tener su lenguaje. Si lenguaje quiere decir, colección de signos articulados, o más bien, colección de articulaciones y de voz, se complica más la cuestión. Sin embargo, pueden servir para resolverla las siguientes observaciones esenciales: 1ª. No es necesario tener un alfabeto completo para poseer un lenguaje; lo cual es evidente puesto que muchas naciones tienen letras y pronunciaciones exclusivas, por ejemplo, la th inglesa, la u francesa, la f española, la thtch rusa, &c., &c. Luego si a cada pueblo en particular le faltan lo menos treinta articulaciones sin perjuicio de su lenguaje, pueden muy bien los animales carecer de doble número. Basta que se tengan tres o cuatro para que haya lenguaje. 2ª. Poco importa que las articulaciones o los sonidos sean producidos por el pulmón o no, basta que sean orgánicos para que exista lenguaje. 3ª. Porque nosotros no oigamos el ruido, los sonidos, o algo de lo que se necesita para calificar su diferencia, no debe creerse que no existan o que sean nulas sus diferencias. 4ª. Nada indica que estos elementos de lenguaje que poseen los animales no puedan perfeccionarse algún día; porque se sabe que se perfeccionan ya por sí mismos, o ya por nuestros cuidados, y es probable que la mejora de ciertos sonidos e ideas obrase en la del lenguaje.
El hombre mismo tan ventajosamente dotado por la naturaleza con respecto a voz no tiene tampoco naturalmente un lenguaje; y quizá en ciertas regiones han pasado siglos antes de tener un mediano alfabeto.
Se cree generalmente porque se escuchan los gritos de los de los pájaros desde lejos, y con poca atención, que producen siempre un mismo sonido, lo cual es un error. Los cuervos, según ha observado Dupont, producen veinte y cinco sonidos diferentes. Estos sonidos pueden muy bien servirles para comunicar sus ideas, y ser veinte y cinco señales para avisarse mutuamente con relación a sus necesidades.
El perro solo emplea en sus ladridos vocales, y alguna vez cuando se encoleriza, la s y la z.
También el gato usa las mismas vocales que el perro, pero añade algunas consonantes, entre las que se marcan con más evidencia la m y la r.
Sería imposible que los animales viviesen como viven en sociedad, si no tuviesen medios para entenderse y comunicarse sus ideas. Las hormigas se dan los avisos necesarios cuando se trata de robar las provisiones. Las golondrinas acuden todas para edificar con prontitud el nido de alguna hembra que va a poner y se ha desecho por casualidad, y acuden llamadas por la misma hembra que da gritos lastimeros. Las abejas se ayudan recíprocamente para sacar de la colmena los cadáveres de sus compañeras.
Dice un naturalista después de haber descrito la vida social, las transmigraciones y las asambleas deliberativas de las hormigas: «Nada de esto puede hacerse sin tener grandes medios para comunicarse las ideas, sin una lengua abundante y una extensa gramática. No tenemos nosotros la finura de oído suficiente para saber si las hormigas tienen un lenguaje oral; no han sido estas suficientemente disecadas, ni vistas con microscopios de bastante fuerza para que sepamos con seguridad que poseen el órgano del oído. Sin embargo, las he visto al sonar un ruido imprevisto, dar, parándose o huyendo, signos de audición, aunque también puede ser que la sola vibración del aire haya producido estos efectos de temor sin necesidad de audición real.»
Los pájaros, como el hombre, tienen además del lenguaje hablado, el canto, que no es en la esencia mas que una enérgica acentuación del discurso, producida, según algunos naturalistas, por la superabundancia del amor. Los pájaros no podrían sacar tan enorme fuerza de sus débiles músculos sino por un exceso de vida, cuyos elementos dan a su amor una violencia extraordinaria. En casos semejantes no basta amar, sino que es necesario añadir al pensamiento la energía de las entonaciones y del rhytmo. Esto ha originado la poesía, y hecho músico a los pájaros.
El gallo habla la lengua de sus gallinas, y después canta su valor y su gloria. El canario canta su amor y su talento. La alondra macho canta un himno a las bellezas de la naturaleza, y despliega todo su vigor cuando hiende los aires y se eleva a los ojos de la hembra que lo admira. La golondrina todo ternura y afecto, rara vez canta sola sino en coro con los demás individuos de su familia; su voz tiene poca extensión, y sin embargo , su pequeño concierto es sumamente agradable.
El ruiseñor, el rey de los cantores, tiene tres clases de canto que manifiestan los diferentes estados de su pasión amorosa; y según esta, es su voz suplicante y tierna, satisfecha y alegre, o tranquila y apacible.
Hay, sin embargo, aves que cantan sin dar ningún sentido a su canto, y solo por repetir y reproducir sonidos armoniosos, como sucede a la mayor parte de nuestras damas que cantan música italiana en los conciertos. Tales son el papagayo que repite las palabras que oye, y el burlón de América que abusa de la facilidad de su órgano para atraer los otros pájaros, cuyo canto imita, y después silba y se burla con sus compañeros en su lenguaje natural.
¿Tienen los animales un lenguaje?
Más allá de que nosotros no podamos comprenderlos siempre, ¿”hablan” los animales? ¿Cómo se comunican entre sí? ¿Existe un equivalente al lenguaje humano en el reino animal?
Cualquier dueño de un perro o de un gato seguramente afirmaría con seguridad que su mascota lo entiende perfectamente. Al observar comportamientos tales como los cantos de las ballenas, el complejo armado de un nido de hornero –con un mismo patrón que se repite sin variantes generación tras generación de aves-, o al contemplar la danza ritual de las abejas alrededor de una flor, podemos llegar a pensar que los animales, así como las personas, poseen un lenguaje.
Y sin embargo, no es así. No, al menos,el lenguaje (entendido como un sistema discreto combinatorio conocido como “gramática”, que nos permite formar un número infinito de oraciones comprensibles y gramaticales) es propiedad exclusiva de la especie humana. Esto se debe a que forma parte de nuestra dotación genética, y que no lo compartimos ni siquiera con nuestros parientes más cercanos, los chimpancés.
¿El lenguaje es equivalente a la comunicación?
Por supuesto que no. Expertos afirman que sólo un 7% de la comunicación es verbal –es decir, se da a través del lenguaje-. Algo así como un 40% depende de la entonación que se les da a las palabras, y el restante 50% es gestual. Por ello, cuando el perro viene moviendo la cola al oír el amistoso saludo de su dueño, o cuando el gato se esconde bajo la cama cuando el dueño lo reprende por haberse comido el jamón que estaba sobre la mesa, lo que los animales captan es la emoción detrás de las palabras.
¿Cómo se comunican los animales?
Con un repertorio finito de llamadas (por ejemplo, un aullido para advertir a la manada de posibles presas, otro para reclamar el propio territorio, etc.), un signo continuo análogo que registra la magnitud de algún estado (cuanto más viva es la danza de la abeja, más rica es la fuente de polen), o una serie de variaciones al azar sobre un mismo tema (el canto de las aves).
Por supuesto, que los animales no tengan un lenguaje propiamente dicho, no les impide comunicarse. De hecho, somos nosotros, los seres humanos, quienes a veces tenemos problemas de comunicación, no a pesar de nuestro lenguaje, sino inclusive gracias al mismo: ¿qué otra cosa son las ambigüedades, las mentiras, los equívocos o los malos entendidos?
El instinto del lenguaje, publicado por Alianza Editorial, 2001.
Gracias a la vida: ..., por el español...
La Historia del Idioma Español
El español es el idioma más hablado entre las lenguas romance, tanto en términos de cantidad de hablantes como de países en los cuales predomina dicho idioma.
En todo el mundo hay más de 500 millones de hispano hablantes. Naturalmente, la pronunciación y el uso del español a nivel oral varían según el país, pero las diferencias regionales no son tan importantes como para que el idioma sea incomprensible para los hablantes de las diferentes zonas. No existe un único "español". Hay diferentes dialectos de español debido a la evolución del idioma en diferentes regiones.
La historia del idioma español en España comienza con la evolución lingüística del latín vulgar y da origen a los dialectos de España.
La historia del idioma español en América comienza con la colonización del continente americano al final del siglo XV. A esa altura, el idioma español ya estaba firmemente consolidado en la Península Ibérica.
Además de hablarse en España, es la lengua oficial de todos los países sudamericanos excepto Brasil y la Guayana Francesa, las seis repúblicas de América Central, México, Cuba, la República Dominicana y Puerto Rico.
Hemos hablado del nacimiento de nuestra lengua. El nacimiento es vida y la lengua, canto. Pero para el poeta, en una hermosa canción , vida y canto se confunden:
| Si se calla el cantor, calla la vida
|
Y en otra canción inmortal, con la misma voz y el mismo acento:
| Gracias a la vida
|
Gracias [,pues,] a la vida / por el castellano, / por el español / o por el hispano /
Y como el canto es vida / y la lengua, canto / gracias a la vida / por los materiales / que conforman mi canto / y el canto de ustedes / que es el mismo canto / y el canto de todos / que es mi propio canto.
HÁBITOS DE ESTUDIO
Hasta hace algún tiempo, Hugo, un alumno universitario, dedicaba gran parte de su tiempo al estudio, pero aprendía muy poco. Sus notas eran regulares, Hugo estaba desesperado.
Un sábado en la mañana se encontró con Osvaldo, uno de sus compañeros, que siempre se sacaba muy buenas notas. En ese momento, Osvaldo partía de excursión, aprovechando el fin de semana.
-¡Quién como tú que pede irse de paseo!- exclamó Hugo_ . Lo que es yo, tengo que quedarme a estudiar estos dos días. ¡Qué suerte tienes de ser tan inteligente!
-¡No digas eso, Hugo!- respondió Osvaldo- .Posiblemente eres más inteligente que yo. Lo que pasa es que a mí me enseñaron a estudiar. Creo que te puedo ayudar. Juntémonos el lunes después de la prueba y hablemos sobre tu problema.
Osvaldo partió a su excursión y Hugo se quedó estudiando casi sin parar. El lunes después de la prueba los dos amigos se juntaron. A los dos les había ido bien. Durante un largo tiempo examinaron el modo de estudiar de cada uno.
Hugo estudiaba en todas partes: en la biblioteca, en el café, en los jardines, en cualquier habitación de la casa. Su método de estudio consistía en leer los textos muchas veces, aunque el libro fuera suyo, rara vez subrayaba las partes importantes; ocasionalmente tomaba algunas notas.
Osvaldo, en cambio, estudiaba sólo en dos partes: en la biblioteca de la universidad o en el escritorio de su pieza, que compartía con un hermano más chico.
-Si estudio en el patio o en el café no puedo concentrarme. Me dan ganas de participar en las conversaciones o en los juegos. Prefiero conversar o jugar sin pretender estudiar- explicó Osvaldo.
-Por eso debe ser cada vez que estudio en el patio o en el café aprendo tan poco- respondió Hugo.
-Puede ser- le dijo Osvaldo-. Como te gustaría más estar con los otros, el estudio se te hace pesado; no te concentras, y no aprendes. Por eso, yo siempre estudio en lugares que no presentan distracciones.
-¿Por qué no me explicas entonces tu método de estudio’- preguntó Hugo.
-mira, Hugo. Primero trato de ver qué voy a estudiar. Les doy una mirada a los títulos y subtítulos del texto o examino el índice. Eso es lo primero. Luego cierro el libro y en una hoja de papel escribo las preguntas que se me ocurren acerca de lo que voy a estudiar. Luego leo una o dos veces el texto.
-¿Y subrayas el libro?
-Sí, Hugo. Subrayo las ideas principales.
-¿Y lees toda la materia de una sola vez?
-No, Hugo. Divido la materia en partes más o menos cortas.
-¿Y luego qué haces?
Luego cierro el libro y lo guardo en un cajón o donde no lo vea. Entonces, primero trato de responder las preguntas que escribí antes de empezar a leer. Luego trato de resumir por mi cuenta lo que leí. Cuando termino de responder las preguntas y de hacer mis resúmenes, repito en voz alta lo que resumí como si estuviera explicándoselo a otro. Finalmente reviso el libro y corrijo lo que está mal, completándolo que me falta. ¿Sabes cómo se llama mi método?
-No tengo idea, Osvaldo.
-Mi método se llama EPL4R2C.
- ¿EPL4R2C?¿Qué significa eso?
- E significa: Examino. P: Pregunto. L: Leo.
-¿Y cuáles son las 4R?
-Respondo, Resumo, Repito y Reviso.
-¿Y las dos C?
Corrijo, Completó ¿ tú lo inventaste?
-no, hombre. La base la inventó una educadora llamada Francis Robinson, en 1962. A mí me lo enseñaron hace dos años y lo adapté un poco.
Hugo se fue a su casa, y allí, por su cuenta, se propuso un método para estudiar con más provecho. El método de Hugo se llama: EPL4R2C SAP. (Por si acaso, SAP significa: Salgo A Pasear).
a) Inventa un método de estudio que se adapte a tus características personales. Escribe su sigla y coloca, frente a cada letra, su significado.